Pero sabía que al final alguien saldría herido y que acabaría también con un vacío, inmenso vacío. Que con el vacío llegaría también la oscuridad, el desazón, luego el llanto y una lucha interna entre lo que se debe y lo que se quiere.
Llegó el momento, he pensado tantas veces las palabras, pero al querer pronunciarlas se me atoran en la garganta; alcanzo a decirlas muy bajito, él me pide repetirlas y las cambio por otras menos bruscas, pero no hay palabras dulces para lo que quiero expresar.
Fue desde ese día, en el palomar de paredes azul claro con piso blanco, ahí empezó nuestra caída: acabaron de repente los mimos, los halagos y te conocí tal cual. Esas palabras aún resuenan en mi corazón,las recuerdo una a una... tanto que no las quiero escribir porque me duelen más. Ese día por la tarde, llorosa, asustada, lastimada, me entregué pensando que era la última vez que te veía.
A pesar de ese primer episodio "extraño" continuamos con los planes. Desde ese día hasta hoy, soy o era quien se ilusionaba, quien proponía, quien cedía; en un loco afán, en nombre de nuestro amor...
...Y forjé planes, me aseguré de que siempre hubiera un mañana, un paseo, una idea, un proyecto que nos uniera. Muchos se cumplieron, otros tantos se quedaron en el camino, pero a mí ya se me acabó el camino.
se me acabó el tiempo contigo.
No es algo específico, no son tus fallas, fueron nuestras fallas. fueron mis silencios cuando tuve que gritar. Fue tu mueca amarga que lo decía todo sin decir nada. fueron las noches preguntándome por qué me seguías teniendo cerca si ya no... fueron las culpas, el abandono, el sentir que no soy la dueña de nada, al verme con las manos vacías, vacías de tí...
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